Fundado el 13 de junio de 1971.Valera Estado Trujillo. Venezuela. Administrador del blog: Prof. Fernando Briceño
DIRECTORES QUE HAN PASADO POR EL LICEO
1. Primera Directora: Carmen Josefina Pérez (1971- 1984) 13 años.
2. Director: Ildemaro Calderón (1985-1987) El director sale de permiso por licencia sindical, pero es el director titular hasta el año 2006.
3. Directora: Gladys de Manzanares (1988-1987) 4 años Directora Encargada. 4 años.
4. Director: Rafael Perdomo (1993-1998) 5 años
5. Directora: Marisabel de Araujo (2000).(2 meses)
6.- Director: Jorge Segovia. (2001-2003). 3 años.
7. Director: Enrique Sidorovas (Sep 2002 - mayo 2007) 4 años 5 meses.
8. Directora: Yumary Cestary (Mayo 2007 - Septiembre 2007)
9. Director: Gilmer Rubio (Octubre 2007- hoy)
Misión del Liceo Bolivariano Antonio José Pacheco
domingo, 2 de mayo de 2010
Enlece para leer a Pinocho
Estudia Elías Calixto Pompa
NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE
Volverán las oscuras golondrinas
jueves, 29 de abril de 2010
Protagonistas del liceo comparten sus historias
Estoy en el liceo desde que estaba el profesor Rafael Perdomo como director.
Recuerdo al profesor Enrique Siderova que fue muy bueno como director, siempre apoyaba y defendía a las secretarias a capa y espada. El comedor escolar se logró durante su gestión, el comedor no funcionaba. La dotación de material e inmobiliario de oficinas lo consiguió él; pero ese material llegó cuando él se había ido.
Recuerdo que en temporada de vacaciones el profesor Siderovas venía al liceo y realizaba inscripciones a los alumnos. En septiembre cuando se iniciaban las clases nos entregaba las fichas de inscripción a las secretarias.
Fidel Salazar. (exprofesor). Miércoles, 09 de junio de 2010.
Di clase en la materia áreas de exploración: dibujo técnico y mecánica automotriz en la Escuela de Artes y Oficios que quedaba en la avenida Bolívar; la parte administrativa y docente del liceo funcionaba en Morón adjunto al Liceo Antonio Nicolás Briceño, ahí se daba clase. Los muchachos cuando tenían clase de áreas de exploración esperaban en la escuela de Artes y Oficios y después de la clase se iban para la casa.
Recuerdo a la directora la Gata Pérez, como le decíamos con cariño, también a la profesora Alix Hernández, en esa época llegó nueva al liceo. Asimismo recuerdo al director de la Escuela de Artes y Oficios Rafito Africano y mis clases las daba con el hermano de Rafito Africano, por cierto buenas gentes, eran guías en el trabajo.
En la Escuela de Artes y Oficios habían talleres,con un automóvil, no funcional, para las prácticas; un taller de ebanistería y daban cursos de cocina, de repostería. Estaba la profesora Ana Pirela que enseñaba dibujo, también el profesor Cecilio Valleras, entre otros. Trabajé tres años en el Pacheco, se ganaba bien en cuanto al sueldo. Me fui para el INCE (Instituto Nacional de Cooperación Educativa) porque me ofrecieron mejores expectativas de trabajo.
Recuerdo que cuando llegué al liceo me metieron miedo, la directora era de carácter fuerte. Le dije que era ingeniero mecánico (en verdad era técnico automotriz) y, que si tenía problemas con el carro yo se lo arreglaba. Me aceptó y me la gané, es decir, me aceptó como personal docente.
Loida Estela Valero Rivas. ( Asistente de Biblioteca II) Jueves, 10 de junio de 2010.
Tengo 21 años de servicio en el Ministerio de Educación.
Cuando ingresé estaba como director el prof. idelmaro Calderón y la subdirectora era la profesora Nancy Rivero. A los nuevos nos bautizaban, había mucha camaredería, eso era maravilloso. A cuadra y media vivía el sr. Soilo (hoy difunto) allí nos llevaban y nos bañaban en cerveza. En ese grupo estaban los profesores Nelson Bellorín, Nancy Rivero, Alonso Araujo, Maritza Ocanto, Cándido (hoy difunto), Argentina, Amilcar Ávila, Marisabel, Georgina y Mireya Sandrea, secretaria entre otros.
Recuerdo también a la directora Gladys Manzanares, era muy estricta. En ese época hicimos el taller "Unidos hacia la Excelencia" . Las profesora Deisy Ginner, Lilian Carrillo y Nora Maldonado adornaron el liceo.
Cuando se celebró el aniversario del liceo, Enrique Catalán era alcalde y José Hernández, nuestro amigo, era legislador. Se realizó una sesión solemne en el Concejo Municipal (hoy Alcaldía de Valera) y la Gata Pérez fue la oradora de orden. En ese tiempo aprendí mucho de la profesora Yolanda Álvarez, coordinadora de l seccional 05. Estaba de subdirector Rafael Perdomo (cariñosamente, Pachanga, el Carachero) y con él vivimos una época muy entusiasta, hacía actos culturales muy lindos. A las secretarias les hacía fiestas de gala con bombas y platillos. Perdomo hizo el rayado del estacionamiento y la caseta de vigilancia.
Por el liceo pasaron varios supervisores interventores, entre ellos Fronilde, César Barreto (cariñosamente Popolo), Hilda Pérez. La disciplina era muy estricta.
Por navidad la profesora Benita Ramos hacía hallacas, disfrutabamos tanto. Nos visitaban otras instituciones Monseñor Lucas Castillo, Siso Martínez, Rómulo Gallegos. Se hacían grandes desfiles en la semana aniversaria. Con el profesor Jorge Segovia se hizo el Primer reencuentro del Personal del Pacheco, incluyendo a los alumnos. Nos dieron las 12 de la noche decorando el liceo y a las 5 de la mañana lanzamos voladorees. Fue espectacular. El director Segovia dijo: Loida, en buena broma me ha montado Usted.
Del profesor Enrique Siderovas recuerdo cosas buenas de él, tenía una ética y forma de gerenciar magnífica, buen gerente. Tuvimos actos muy buenos con la participación de la profesora Yumery Cestari, la profesora Belén y mi persona. Luego toma la dirección la profesora Yumery Cestari, te extrañamos Yumery.
Por último el profesor Gilmer Rubio, joven, lo ha hecho muy bien, ha sabido tomar su rol directivo. Y la profesora Yocxy Vieras lo hizo muy bien. yo no me explico por qué se retiró del cargo de subdirectora. Y ahora con el profesor Alberto Godoy me parece muy justo. Le deseo suerte.
Saludos a todos familia Pachequista, esperando el próximo año, los 40 años del liceo.
Benjamín Molina (Profesor-coordinador).
Me inicie cuando estaba el profesor Ildemaro Calderón. Se trabajaba todo el tiempo, aunque habían huelgas. En esa época no existía el 2do piso en la infraestructura del liceo, sólo habían 6 salones. Y habían 38 estudiantes por sección.
Recuerdo que con la profesora Gladys Manzanares se fabricó el 2do piso y se construyeron 7 salones de clase. Persistían las huelgas estudiantiles.
Después del profesor Rafael Perdomo llegan los directores pero como encargados, a excepción del profesor Jorge Segovia que sí era director titular. Antes los exámenes tenían mayor grado de dificultad para responder y aprobarlos, el esfuerzo era más fuerte en los estudiantes. Con Jorge Segovia comenzó la gestión del comedor y el profesor Siderovas consolidó el comedor escolar como un hecho. La disciplina era bastante estricta, porque se cumplía conjuntamente con los representantes, quienes siempre estaban pendientes de los alumnos y visitaban constantemente la institución.
Recuerdo al profesor Jorge Cabrera, de matemática; Olga Márquez, coordinadora; Marisabel, coordinadora; Mireya de Valero, de química. La profesora Genarina Valero fue mi amiga, pana, calidad; con ella compartíamos camaradería, y varios disfrutamos momentos gratos cuando ibamos a "bonchar" con ella. Era coordinadora de la seccional n° 5. Jorge Sogovia fue un buen director, cumplía sus funciones...
Faltan historias por contar...
viernes, 2 de abril de 2010
Cómo estudiar
lunes, 29 de marzo de 2010
Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas
Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.
La mención explícita del femenino se justifica solo cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.
El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones.
[Más información sobre esta cuestión y otras relacionadas con el género gramatical, en el Diccionario panhispánico de dudas, s/v GÉNERO2].
domingo, 7 de marzo de 2010
SIGNOS DE PUNTUACIÓN Juego de Palabras
Tres bellas, ¡quÉ bellas son!
(Citado por Roberto Vilches Acuña en "Curiosidades literarias y malabarismos de la lengua". Editorial Nascimiento. Santiago de Chile, 1955)
Tres bellas que bellas son me han exigido las tres que diga de ellas cual es la que ama mi corazón si obedecer es razón digo que amo a Soledad no a Julia cuya bondad persona humana no tiene no aspira mi amor a Irene que no es poca su beldad
| Soledad leyó la carta: Tres bellas, ¡qué bellas son!, me han exigido las tres que diga de ellas cuál es la que ama mi corazón. Si obedecer es razón, digo que amo a Soledad; no a Julia, cuya bondad persona humana no tiene; no aspira mi amor a Irene, que no es poca su beldad. | Julia en cambio: Tres bellas, ¡qué bellas son!, me han exigido las tres que diga de ellas cuál es la que ama mi corazón. Si obedecer es razón, ¿Digo que amo a Soledad? No. A Julia, cuya bondad persona humana no tiene. No aspira mi amor a Irene, que no es poca su beldad. | Dijo Irene: Tres bellas, ¡qué bellas son!, me han exigido las tres que diga de ellas cuál es la que ama mi corazón. Si obedecer es razón, ¿Digo que amo a Soledad? No. ¿A Julia, cuya bondad persona humana no tiene? No. Aspira mi amor a Irene, que no es poca su beldad. |
Así pues persistía la duda, por lo que tuvieron que rogar de nuevo al joven que les desvelara quién era la dueña de su corazón. Cuando recibieron de nuevo el poema del caballero con los signos de puntuación las tres se sorprendieron:
Tres bellas, ¡qué bellas son!, me han exigido las tres que diga de ellas cuál es la que ama mi corazón. Si obedecer es razón, ¿Digo que amo a Soledad? No. ¿A Julia, cuya bondad persona humana no tiene? No. ¿Aspira mi amor a Irene? ¡Qué!... ¡No!... Es poca su beldad.
martes, 5 de enero de 2010
Franciscco de Quevedo Definiendo el amor
domingo, 11 de octubre de 2009
La Isla Desconocida José Saramago
La única persona que no se sorprendió fue el hombre que vino a pedir un barco. Calculaba él, y acertó en la previsión, que el rey, aunque tardase tres días, acabaría sintiendo la curiosidad de ver la cara de quien, nada más y nada menos, con notable atrevimiento, lo había mandado llamar. Dividido entre la curiosidad irreprimible y el desagrado de ver tantas personas juntas, el rey, con el peor de los modos, hizo tres preguntas seguidas, Tú qué quieres, Por qué no dijiste lo que querías, Te crees que no tengo más nada que hacer; pero el hombre sólo respondió a la primera pregunta, Dame un barco, dijo. El asombro dejó al Rey hasta tal punto desconcertado, que la mujer de la limpieza se vio obligada a acercarle una silla de enea, la misma en que ella se sentaba (...) Mal sentado, porque la silla de enea era mucho más baja que el trono, el rey buscaba la mejor manera de acomodar las piernas (...) Y tú para qué quieres un barco, si puede saberse, fue lo que el rey preguntó (...) Para buscar la isla desconocida, respondió el hombre, Qué isla desconocida, preguntó el rey, disimulando la risa, como si tuviese enfrente a un loco de atar, de los que tienen manías de navegaciones, a quien no sería bueno contrariar así de entrada, La isla desconocida, repitió el hombre, Hombre, ya no hay islas desconocidas, Quién te ha dicho, rey, que ya no hay islas desconocidas, Están todas en los mapas, En los mapas, están sólo las islas conocidas, Y qué isla desconocida es esa que tú buscas, Si te lo pudiese decir, entonces no sería desconocida, A quién has oído hablar de ella, preguntó el rey, ahora más serio, A nadie, En ese caso, por qué te empeñas en decir que ella existe, Simplemente porque es imposible que no exista una isla desconocida, Y has venido aquí para pedirme un barco, Sí, vine aquí para pedirte un barco, Y tú quién eres para que yo te lo dé, Y tú quién eres para no dármelo, Soy el rey de este reino y los barcos del reino me pertenecen todos, Más les pertenecerás tú a ellos que ellos a ti, Qué quieres decir, preguntó el rey inquieto, Que tú sin ellos eres nada, y que ellos, sin ti, pueden navegar siempre, Bajo mis órdenes, con mis pilotos y mis marineros, No te pido marineros ni piloto, sólo te pido un barco, Y esa isla desconocida, si la encuentras, será para mí, A ti, rey, sólo te interesan las islas conocidas, También me interesan las desconocidas, cuando dejan de serlo, Tal vez ésta no se deje conocer, Entonces no te doy el barco, Darás.Al oír esta palabra, pronunciada con tranquila firmeza, los aspirantes a la puerta de las peticiones, en quienes, minuto tras minuto, desde el principio de la conversación iba creciendo la impaciencia, más por librarse de él que por simpatía solidaria, resolvieron intervenir en favor del hombre que quería el barco, comenzando a gritar, Dale el barco, dale el barco. El rey abrió la boca para decirle a la mujer de la limpieza que llamara a la guardia de palacio para que estableciera inmediatamente el orden público e impusiera disciplina, pero, en ese momento, las vecinas que asistían a la escena desde las ventanas se unieron al coro con entusiasmo, gritando como los otros, Dale el barco, dale el barco. Ante tan ineludible manifestación de voluntad popular y preocupado con lo que, mientras tanto, habría perdido en la puerta de los obsequios, el rey levantó la mano derecha imponiendo silencio y dijo, Voy a darte un barco, pero la tripulación tendrás que conseguirla tú, mis marineros me son precisos para las islas conocidas. Los gritos de aplauso del público no dejaron que se percibiese el agradecimiento del hombre que vino a pedir un barco (...) Vas al muelle, preguntas por el capitán del puerto, le dices que te mando yo, y él que te dé el barco, llevas mi tarjeta. El hombre que iba a recibir un barco leyó la tarjeta de visita, donde decía Rey debajo del nombre del rey, y eran estas las palabras que él había escrito sobre el hombre de la mujer de la limpieza, Entrega al portador un barco, no es necesario que sea grande, pero que navegue bien y sea seguro (...)
Cuando el hombre levantó la cabeza, se supone que esta vez iría a agradecer la dádiva, el rey ya se había retirado, sólo estaba la mujer de la limpieza mirándolo con cara de circunstancias. El hombre bajó del peldaño de la puerta, señal de que los otros candidatos podían avanzar por fin, superfluo será explicar que la confusión fue indescriptible, todos queriendo llegar al sitio en primer lugar, pero con tan mala suerte que la puerta ya estaba cerrada otra vez. La aldaba de bronce volvió a llamar a la mujer de la limpieza, pero la mujer de la limpieza no está, dio la vuelta y salió con el cubo y la escoba por otra puerta, la de las decisiones, que apenas es usada, pero cuando lo es, es. Ahora sí, ahora se comprende el porqué de la cara de circunstancias con que la mujer de la limpieza había estado mirando, ya que, en ese preciso momento, tomó la decisión de seguir al hombre así que él se dirigiera al puerto para hacerse cargo del barco. Pensó que ya bastaba de una vida de limpiar y lavar palacios, que había llegado la hora de mudar de oficio, que lavar y limpiar barcos era su vocación verdadera, al menos en el mar el agua no le faltaría (...) Andando, andando, el hombre llegó al puerto, fue al muelle, preguntó por el capitán, y mientras venía, se puso a adivinar cuál sería, de entre los barcos que allí estaban, el que iría a ser suyo, grande ya sabía que no, la tarjeta de visita del rey era muy clara en este punto (...) Un poco apartada de allí, escondida detrás de unos bidones, la mujer de la limpieza pasó los ojos por los barcos atracados. Para mi gusto, aquél, pensó, aunque su opinión no contaba, ni siquiera había sido contratada, vamos a oír antes lo que dirá el capitán del puerto.
El capitán vino, leyó la tarjeta, miró al hombre de arriba abajo, y le hizo la pregunta que al rey no se le había ocurrido, Sabes navegar, tienes carné de navegación, a lo que el hombre respondió, Aprenderé en el mar. El capitán dijo, No te lo aconsejaría, capitán soy yo, y no me atrevo con cualquier barco, Dame entonces uno con el que pueda atreverme, no, uno de ésos no, dame un barco que yo respete y que pueda respetarme a mí, Ese lenguaje es de marinero, pero tú no eres marinero, Si tengo el lenguaje, es como si lo fuese. El capitán volvió a leer la tarjeta del rey, después preguntó, Puedes decirme para qué quieres el barco, Para ir en busca de la isla desconocida, Ya no hay islas desconocidas, Lo mismo me dijo el rey, Lo que él sabe de islas, lo aprendió conmigo, Es extraño que tú, siendo hombre de mar, me digas eso, que ya no hay islas desconocidas, hombre de tierra soy yo, y no ignoro que todas las islas, incluso las conocidas, son desconocidas mientras no desembarcamos en ellas, Pero tú, si bien entendí, vas a la búsqueda de una donde nadie haya desembarcado nunca, Lo sabré cuando llegue, Si llegas. Sí, a veces se naufraga en el camino, pero si tal me ocurre, deberás escribir en los anales del puerto que el punto a donde llegué fue ese, Quieres decir que llegar, se llega siempre, No serías quien eres si no lo supieses ya. El capitán del puerto dijo. Voy a a darte la embarcación que te conviene, Cuál, Es un barco con mucha experiencia, todavía del tiempo en que toda la gente andaba buscando islas desconocidas, Cuál, Creo que incluso encontró algunas, Cuál, Aquél. Así que la mujer de la limpieza percibió para donde apuntaba el capitán, salió corriendo de detrás de los bidones y gritó, Es mi barco, es mi barco, hay que perdonarle la insólita reivindicación de propiedad, a todo título abusiva, el barco era aquel que le había gustado, simplemente. Parece una carabela (...), después pasó por arreglos y adaptaciones que la modificaron un poco, Pero continúa siendo una carabela, Sí, en el conjunto conserva el antiguo aire, Y tiene mástiles y velas, Cuando se va en busca de islas desconocidas, es lo más recomendable. La mujer de la limpieza no se contuvo, Para mí no quiero otro, Quién eres tú, preguntó el hombre, No te acuerdas de mí, No tengo idea, Soy la mujer de la limpieza, Qué limpieza, La del palacio del rey, La que abría la puerta de las peticiones, No había otra, Y por qué no estás en el palacio del rey, limpiando y abriendo puertas, Porque las puertas que yo quería ya fueron abiertas y porque de hoy en adelante sólo limpiaré barcos. Entonces estás decidida a ir conmigo en busca de la isla desconocida, Salí del palacio por la puerta de las decisiones, Siendo así, ve para la carabela mira cómo está aquello después del tiempo pasado debe precisar de un buen lavado, y ten cuidado con las gaviotas, que no son de fiar, No quieres venir conmigo a conocer tu barco por dentro, Dijiste que era tuyo, Disculpa, fue sólo porque me gustó, Gustar es probablemente la mejor manera de tener, tener debe ser la peor manera de gustar. El capitán del puerto interrumpió la conversación, Tengo que entregar las llaves al dueño del barco, a uno o a otro, resuélvanse, a mí tanto me da, Los barcos tienen llave, preguntó el hombre, Para entrar, no, pero allí están las bodegas y los pañoles, y el camarote del comandante con el diario de a bordo, Ella que se encargue de todo, yo voy a reclutar la tripulación, dijo el hombre, y se apartó.
La mujer de la limpieza fue a la oficina del capitán para recoger las llaves, después entró en el barco, dos cosas le valieron, la escoba del palacio y el aviso contra las gaviotas, todavía no había acabado de atravesar la pasarela que unía la amurada al atracadero y ya las malvadas se precitaban sobre ella gritando, furiosas, con las fauces abiertas, como si la fueran a devorar allí mismo. No sabían con quién se enfrentaban. La mujer de la limpieza posó el cubo, se guardó las llaves en el seno, plantó bien los pies en la pasarela, y, remolineando la escoba como si fuese un espadón de los buenos tiempos, consiguió poner en desbandada a la cuadrilla asesina. Sólo cuando entró en el barco comprendió la ira de las gaviotas, había nidos por todas partes, muchos de ellos abandonados, otros todavía con huevos, y unos pocos con gaviotillas de pico abierto, a la espera de comida (...) Tiró al agua los nidos vacíos, los otros los dejó, luego veremos. Después se remangó las mangas y se puso a lavar la cubierta. Cuando acabó la dura tarea, abrió el pañol de las velas y procedió a un examen minucioso del estado de las costuras, ha pasado tanto tiempo sin ir al mar y sin haber soportado los estirones saludables del viento. Las velas son los músculos del barco, basta ver cómo se hinchan cuando se esfuerzan, pero, y eso mismo les sucede a los músculos, si no se les da uso regularmente, se aflojan, se ablandan, pierden nervio, Y las costuras son los nervios de las velas, pensó la mujer de la limpieza (...) Encontró deshilachadas algunas bastillas, pero se conformó con señalarlas (...) En cuanto a los otros pañoles, enseguida vio que estaban vacíos (...) Ya le enfadó, y mucho, la falta absoluta de municiones de boca en el pañol respectivo, no por ella, que estaba de sobra acostumbrada al mal rancho del palacio, sino por el hombre al que dieron este barco: no falta mucho para que el sol se ponga, y él aparecerá por ahí clamando que tiene hambre (...)
No merecía la pena preocuparse tanto. El sol acababa de sumirse en el océano cuando el hombre que tenía un barco surgió en el extremo del muelle. Traía un bulto en la mano, pero venía solo y cabizbajo. La mujer de la limpieza fue a esperarlo a la pasarela, pero antes de que abriera la boca para enterarse de cómo había transcurrido el resto del día, él dijo, Estate tranquila, traigo comida para los dos, Y los marineros, preguntó ella, Como puedes ver, no vino ninguno, Pero los dejaste apalabrados, al menos, volvió a preguntar ella, Me dijeron que ya no hay islas desconocidas, y que, incluso habiéndolas, no iban a dejar el sosiego de sus lares y la buena vida de los barcos de línea para meterse en aventuras oceánicas a la búsqueda de un imposible, como si todavía estuviéramos en el tiempo del mar tenebroso. Y tú qué les respondiste, Que el mar es siempre tenebroso, Y no les hablaste de la isla desconocida, Cómo podría hablarles de una isla desconocida, si no la conozco, Pero tienes la certeza de que existe, Tanta como de que el mar es tenebroso, En este momento, visto desde aquí, con las aguas color de jade y el cielo como un incendio, de tenebroso no le encuentro nada, Es una ilusión tuya, también las islas a veces parece que fluctúan sobre las aguas y no es verdad, Qué piensas hacer, si te falta una tripulación, Todavía no lo sé, Podríamos quedarnos a vivir aquí, yo me ofrecería para lavar los barcos que vienen al muelle, y tú, Y yo, Tendrás un oficio, una profesión, como ahora se dice, Tengo, tuve, tendré si fuera preciso, pero quiero encontrar la isla desconocida, quiero saber quién soy yo cuando esté en ella, No lo sabes, Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual (...) Dijo el hombre, Dejemos las filosofías para el filósofo del rey, que para eso le pagan, ahora vamos a comer, pero la mujer no estuvo de acuerdo. Primero tienes que ver tu barco, sólo lo conoces por fuera, Qué tal lo encontraste, Hay algunas costuras de las velas que necesitan refuerzo, Bajaste a la bodega, encontraste agua abierta, En el fondo hay alguna, mezclada con el lastre, pero eso me parece que es lo apropiado, le hace bien al barco, Cómo aprendiste esas cosas, Así, Así cómo, Como tú, cuando dijiste al capitán del puerto que aprenderías a navegar en la mar, Todavía no estamos en el mar, Pero ya estamos en el agua, Siempre tuve la idea de que para la navegación sólo hay dos maestros verdaderos, uno es el mar, el otro es el barco. Y el cielo, te olvidas del cielo, Sí, claro, el cielo, Los vientos, Las nubes, El cielo, Sí, el cielo.
En menos de un cuarto de hora habían acabado la vuelta por el barco: una carabela, incluso transformada, no da para grandes paseos. Es bonita, dijo el hombre, pero si no consigo tripulantes suficientes para la maniobra, tendré que ir a decirle al rey que ya no la quiero. Te desanimas a la primera contrariedad, La primera contrariedad fue esperar al rey tres días, y no desití. Si no encuentras marineros que quieran venir, ya nos las arreglaremos los dos, Estás loca, dos personas solas no serían capaces de gobernar un barco de éstos, yo tendría que estar siempre al timón, y tú, ni vale la pena explicarlo, es un disparate, Después veremos, ahora vamos a cenar (...) Es realmente bonita nuestra carabela, dijo la mujer, y enmendó enseguida. La tuya, tu carabela, Supongo que no será mía por mucho tiempo, Navegues o no navegues con ella, la carabela es tuya, te la dio el rey, Se la pedí para buscar una isla desconocida, Pero estas cosas no se hacen de un momento para otro, necesitan su tiempo, ya mi abuelo decía que quien va al mar se avía en tierra, y eso que él no era marinero, Sin marineros no podremos navegar, Eso ya lo has dicho, Y hay que abastecer el barco de las mil cosas necesarias para un viaje como éste que no se sabe dónde nos llevará, Evidentemente, y después tendremos que esperar a que sea la estación propia, y salir con marea buena, y que venga gente al puerto a desearnos buen viaje, Te estás riendo de mí, Nunca me reiría de quien me hizo salir por la puerta de las decisiones, Discúlpame, Y no volveré a pasar por ella, suceda lo que suceda. La luz de la luna inluminaba la cara de la mujer de la limpieza, Es bonita, realmente es bonita, pensó el hombre, y esta vez no se refería a la carabela. La mujer, ésa, no pensó nada, debía haberlo pensado todo durante aquellos tres días, cuando entreabría de vez en cuando la puerta para ver si aquél aún continuaba fuera, a la espera (...) La sirena de un paquebote que salía para el mar soltó un ronquido potente, como debieron ser los del leviatán, y la mujer dijo, Cuando sea nuestra vez, haremos menos ruido. A pesar de que estaban en el interior del muelle, el agua se onduló un poco al paso del paquebote, y el hombre me dijo, Pero nos balancearemos mucho más. Se rieron los dos, después se callaron, pasado un rato uno de ellos opinó que lo mejor sería irse a dormir, No es que yo tenga mucho sueño, y el otro concordó, Ni yo, después se callaron otra vez, la luna subió y continuó subiendo, a cierta altura la mujer dijo, Hay literas abajo, y el hombre dijo, Sí, y entonces fue cuando se levantaron y descendieron a la cubierta, ahí la mujer dijo, Hasta mañana, yo voy para este lado, y el hombre resondió, Y yo para éste, hasta mañana, no dijeron babor o estribor, probablemente porque todavía están practicando en las artes. La mujer volvió atrás, Me había olvidado, se sacó del bolsillo dos cabos de velas, Los encontré cuando limpiaba, pero no tengo cerillas, Yo tengo, dijo el hombre. Ella mantuvo las velas, una en cada mano, él encendió un fósforo, después, abrigando la llama bajo la cúpula de los dedos curvados, la llevó con todo el cuidado a los viejos pábilos, la luz prendió, creció lentamente como la de la luna, bañó la cara de la mujer de la limpieza, no sería necesario decir que él pensó, Es bonita, pero lo que ella pensó, sí, Se ve que sólo tiene ojos para la isla desconocida, he aquí como se equivocan las personas interpretando miradas, sobre todo al principio. Ella le entregó una vela, dijo, Hasta mañana, duerme bien, él quiso decir lo mismo de otra manera, Que tengas sueños felices, fue la frase que le salió dentro de nada, cuando esté abajo, acostado en su litera, se le ocurrirán otras frases, más espiritosas, sobre todo más insinuantes, como se espera que sean las de un hombre cuando está a solas con una mujer. Se preguntaba si ella dormiría, si habría tardado en entrar en el sueño, después imaginó que andaba buscándola y no la encontraba en ningún sitio, que estaban perdidos los dos en un barco enorme, el sueño es un prestidigitador hábil, muda las proporciones de las cosas y sus distancias, separa a las personas que están juntas, las reúne, y casi no se ven una a otra, la mujer duerme a pocos metros y él no sabe cómo alcanzarla, con lo fácil que es ir de babor a estribor.
Le había deseado buenos sueños, pero fue él quien se pasó toda la noche soñando. Soñó que su carabela nevegaba por alta mar, con las tres velas triangulares gloriosamente hinchadas, abriendo camino sobre las olas, mientras él manejaba la rueda del timón y la tripulación descansaba a la sombra. No entendía cómo estaban allí los marineros que en el puerto y en la ciudad se habían negado a embarcar con él para buscar la isla desconocida, probablemente se arrepintieron de la grosera ironía con que lo trataron. Veía animales esparcidos por la cubierta, patos, conejos, gallinas, lo habitual de la crianza doméstica (...), el viento dio una cabriola, la vela mayor se movió y ondeó, detrás estaba lo que antes no se veía, un grupo de mujeres que incluso sin contarlas se adivinaba que eran tantas cuantos los marineros, se ocupan de sus cosas de mujeres, todavía no ha llegado el tiempo de ocuparse de otras, está claro que esto sólo puede ser un sueño, en la vida real nunca se ha viajado así. El hombre del timón buscó con los ojos a la mujer de la limpieza y no la vio, Tal vez esté en la litera de estribor, descansando de la limpieza de la cubierta, pensó, pero fue un pensar fingido, porque bien sabe, aunque tampoco sepa cómo la sabe, que ella a última hora no quiso venir, que saltó para embarcadero, diciendo desde allí, Adiós, adiós, ya que sólo tienes ojos para la isla desconocida, me voy, y no era verdad, ahora mismo andan los ojos de él pretendiéndola y no la encuentran. En este momento se cubrió el cielo y comenzó a llover, y, habiendo llovido, comenzaron a brotar innumerables plantas de las filas de sacos de tierra alineados a lo largo de la amurada, no están allí porque se sospeche que no haya tierra bastante en la isla desconocida, sino porque así se ganará tiempo, el día que lleguemos sólo tendremos que transplantar los árboles frutales, sembrar los granos de las pequeñas cosechas que van madurando aquí, adornar los jardines con las flores que abrirán de estos capullos. El hombre del timón pregunta a los marineros que descansan en cubierta si avistan alguna isla desconocida, y ellos responden que no ven ni de unas ni de otras, pero que están pensando desembarcar en la primera tierra habitada que aparezca, siempre que haya un puerto donde fondear, una taberna donde beber y una cama donde folgar, que aquí no se puede, con toda esta gente junta. Y la isla desconocida, preguntó el hombre del timón, La isla desconocida es cosa inexistnte, no pasa de una idea de tu cabeza, los geógrafos del rey fuero a ver en los mapas y declararon que islas por conocer es algo que se acabó hace mucho tiempo, Debíais haberos quedado en la ciudad, en lugar de venir a entorpecerme la navegación, Andábamos buscando un lugar mejor para vivir y decidimos aprovechar tu viaje, No sois marineros, Nunca lo fuimos, Solo, no seré capaz de gobernar el barco, Haber pensado en eso antes de pedírselo al rey, el mar no enseña a navegar. Entonces el hombre del timón vio tierra a lo lejos y quiso pasar adelante, hacer cuenta que ella era el reflejo de una otra tierra, una imagen que hubiese venido del otro lado del mundo por el espacio, pero los hombres que nunca habían sido marineros protestaron, dijeron que era allí mismo donde querían desembarcar, Ésta es una isla del mapa, gritaron, te mataremos si no nos llevas. Entonces, por sí misma, la carabela viró la proa en dirección a tierra, entró en el puerto y se encostó a la muralla del embarcadero, Podeis iros, dijo el hombre del timón, acto seguido salieron en orden, primero las mujeres, después los hombres, pero no se fueron solos, se llevaron con ellos los patos, los conejos y la gallinas (...) El hombre del timón contempló la desbandada en silencio, no hizo nada para retener a quienes lo abandonaban, al menos le habían dejado los árboles, los trigos y las flores, con las trepadoras que se enrollaban a los mástiles y pendían de la amurada como festones. Debido al atropello de la salida se habían roto y derramado los sacos de tierra, de modo que la cubierta era como un campo labrado y sembrado, sólo falta que venga un poco más de lluvia para que sea un buen año agrícola. Desde que el viaje a la isla desconocida comenzó, no se ve al hombre del timón comer, debe ser porque está soñando, apenas soñando, y si en el sueño le apeteciese un trozo de pan o una manzana, sería un puro invento, nada más. Las raíces de los árboles están penetrando en el armazón del barco, no tardará mucho en que estas velas hinchadas dejen de ser necesarias, bastará que el viento sople en las copas y vaya encaminando la carabela a su destino.
Es un bosque que navega y se balancea sobre las olas, un bosque en donde, sin saberse cómo, comenzaron a cantar pájaros, debían de estar escondidos por ahí y de repente decidieron salir a la luz, tal vez porque la cosecha ya esté madura y sea la hora de la siega. Entonces el hombre fijó la rueda del timón y bajó al campo con la hoz en la mano, y, cuando había segado las primeras espigas, vio una sombra al lado de su sombra. Se despertó abrazado a la mujer de la limpieza, y ella a él, confundidos los cuerpos, confundidas las literas, que no se sabe si ésta es la de babor o la de estribor. Después, apenas el sol acabó de nacer, el hombre y la mujer fueron a pintar en la proa del barco, de un lado y de otro, en blancas letras, el nombre que todavía le faltaba a la carabela. Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Listado de Prefijos
| Prefijo | Significado | Ejemplo | Origen |
|---|---|---|---|
| A, ad | Proximidad | Adyacente: contiguo. | Latín |
| A, an | Privado de | Aformo: sin forma regular. | Griego |
| Ab, abs | Separar, evitar | Abstemio: que no bebe vino. | Latín |
| Ana | Contra, sobre o separación | Analgesia: falta de dolor. | Griego |
| Ante | Delante | Antesala: pieza delante de la sala. | Latín |
| Anti | Contra | Anticuerpo: sustancia que se opone a la acción de bacterias, virus o sustancia extraña en el organismo. | Griego |
| Apo | Fuera de, alejado | Apósito: remedio que se aplica exteriormente sujetándolo con paños. | Griego |
| Archi | El mas, el mejor, el primero | Archisabido: muy sabido. | Griego |
| Auto | Uno mismo | Automación: funcionamiento de una máquina que efectúa una serie de operaciones sin la intervención del hombre. | Griego |
| Bi, bis | Dos o doble | Bifurcación: dividir en dos | Latín |
| Cata | Hacia abajo o por entero | Catarata: caída grande de agua. | Griego |
| Circun | Alrededor | Circunvalar: rodear. | Latín |
| Co, col, con, com | Unión o colaboración | Colegir: juntar. | Latín |
| Cuadri, cuatri, cuatro | Cuatro | Cuadriceps: músculo con cuatro inserciones en la parte inferior del muslo. | Latín |
| Deci | Diez | Decigramo: décima parte del gramo. | Latín |
| Di(a) | A través de | Diagonal: línea recta que va de un vértice a otro. | Griego |
| Di, dis | Que se opone | Discordia: desacuerdo. | Latín |
| Dis | Con dificultad | Disconforme: no conforme. | Griego |
| Ecto | Fuera de | Ectoplasma: exterior del citoplasma. | Griego |
| Emi | Medio | Emisario: mensajero. | Griego |
| En | Dentro | Enamorada: que siente amor. | Griego |
| Endo | Internamente | Endocarpio: membrana que cubre el interior del corazón. | Griego |
| Epi | Sobre | Epiglotis: cartílago que tapa la glotis. | Griego |
| Eu | Bien | Eufonía: Sonoridad agradable de la palabra. | Griego |
| Ex | Que se ha dejado de ser | Excedente: empleado que durante cierto tiempo deja de prestar un servicio. | Latín |
| Exo | Fuera | Exobiología: ciencia que busca y estudia formas de vida fuera del planeta. | Griego |
| Extra | Que rebasa | Extramuros: fuera del recinto de la ciudad. | Latín |
| Hiper | Exceso | Hipérbole: exageración de la verdad | Griego |
| Hipo | Debajo | Hipocentro: punto subterráneo donde se origina un sismo. | Griego |
| Infra | Por debajo de | Infrarrojo: radiaciones oscuras menos refrangibles que el rojo. | Latín |
| Inter. | En medio o entre | Interceder. Pedir algo por otro. | Latín |
| Intra | Dentro | Intramuros. En el recinto interior de una ciudad. | Latín |
| Met(a) | Mas allá de | Metafísica: filosofía, teoría general y abstracta. | Griego |
| Multi | Numeroso | Multicolor: de muchos colores. | Latín |
| Octa, octo | Ocho | Octava. Ocho días que siguen a una fiesta religiosa. | Latín |
| Omni | Que abarca todo | Omnisciencia: conciente de todo. | Latín |
| Pali(n) | De nuevo | Palíndromo: palabra o frase que se lee igual de izquierda a derecha y viceversa. | Griego |
| Para | Junto a o contra | Paranormal: fuera de lo normal. | Griego |
| Pen | Casi | Penillanura: meseta que resulta de la erosión de una región montañosa. | Latín |
| Peri | Alrededor | Pericardio: tejido que envuelve al corazón. | Griego |
| Pos(t) | Después | Posdata: lo que se añade a una carta. | Latín |
| Pre | Antecede | Predicción: conjetura. | Latín |
| Pro | En lugar de | Prosecretario: persona que suple al secretario. | Latín |
| Pro | Adelante | Progreso: aumento, adelanto. | Griego |
| Quinqu | De cinco | Quinquenal: que dura cinco años. | Latín |
| Retro | Hacia atrás | Retroactivo. Que obra sobre lo pasado. | Latín |
| Sim(n) | Con | Simétrico: con simetría | Griego |
| Sub | Bajo | Subalterno: que esta sujeto a otro. | Latín |
| Super, supra | Por encima de | Superdotado: que tiene coeficiente intelectual superior. | Latín |
| Trans, tras | Mas allá | Transformar: Cambiar de forma. | Latín |
| Tri | Tres | Tríceps: músculo que tiene tres cabezas. | Latín |
| Ulter, ultra | Que rebasa | Ultramundo: otro mundo. | Latín |
| Un | Uno | Unicelular: de una sola célula. | Latín |
| Viz, vice | En lugar de | Vicepresidente: persona que suple al presidente. | Latín |
| Yuxta | Junto a | Yuxtalineal: línea por línea. | Latín |
sábado, 29 de agosto de 2009
jueves, 30 de julio de 2009
martes, 21 de julio de 2009
EL VASO ES DE AGUA
La Real Academia Española establece usos del de
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=de _____________________________________________________________________Mitos del lenguaje 3: Vaso de agua
23 Septiembre 2008 de Álvaro Felipe
Este mito del lenguaje es clásico y se ha debatido hasta el hartazgo con resultados bastante cómicos. Y es que la cultura popular (y algunos profesorcillos despistados) se devana los sesos preguntándose cómo debe decirse:
Vaso de agua.
Vaso con agua.
Y las apuestas casi siempre van hacia vaso con agua. ¿La razón?, pues que la gente tiende a creer que la preposición de solamente puede indicar material del que está hecho un objeto. Como en:
Caja de madera
Puerta de metal
Vaso de vidrio
Y es justo en esta última expresión donde comienzan los problemas. “Se puede decir vaso de vidrio porque está hecho de vidrio pero no se puede decir vaso de agua porque no está hecho de agua”. ¡Si es para un programa cómico tanta gente jugando a ser lingüistas!
Bueno, para esas personas (y esos profesorcitos despistados) les recuerdo que la preposición de no solo indica material sino:
Viene de Francia. (procedencia)
La casa de mi tío. (pertenencia)
La puerta de enfrente. (ubicación)
Y otras más, entre la que figura la de contenido. Nadie sería tan iluso como para decir: “No se puede decir la casa de mi tío porque la casa no esta hecha de tío”, ¿O alguien dice semejante burrada? No, pero la misma burrada (idéntica) la dicen con el vaso de agua.
Y yo me sigo preguntando, ¿que tienen contra el pobre vaso de agua? Todos (todos y no se hagan los cultos y digan que ustedes no), todos dicen “vaso de agua” pero cuando se les ocurre dárselas de sabios empiezan a jugar a los profesores de castellano y a corregir a cuanto pobre hombre diga “vaso de agua”.
Pero nadie se rasga las vestiduras con expresiones tan comunes como:
Paquete de galletas.
Jarra de limonada.
Taza de café.
Caja de frutas.
Y un montón de frases que siguen la misma estructura de la del vaso de agua. Y no recuerdo a nadie diciendo “No se dice taza de café porque la taza no está hecha de café; se dice taza con café”
pobre mozo.
Y ya que el vaso está hecho de vidrio (la mayoría de las veces) y el agua es un líquido, dejo un ejemplo que sigue la misma estructura semántica:
Copa de vino.
No necesito decir lo poco elegante que resultaría la expresión “copa con vino”.
“Mi amor, acompañemos está comida con una copa con vino.”
Francamente cómico.
Es frecuente escuchar "vaso de agua" con el significado de "vaso que contiene agua", y lo más curioso es que la gran mayoría rechaza y corrige esta frase porque cree que lo correcto debe ser "vaso con agua". Y siguen creyendo que no se debe decir "vaso de agua" porque los vasos no se hacen de agua, sino de vidrio o de plástico.
Sabemos que las preposiciones (a, ante, bajo, con, de, desde...) "adquieren" un significado de acuerdo con el contexto, es decir, por sí solas no denotan un significado específico. En el caso de "vaso de agua", el significado que adquiere la preposición "de" es de "medida o cantidad", entonces al decir "dame un vaso de agua" estamos pidiendo "agua" en la "medida de un vaso"; en otros términos: el "vaso" no me interesa, me interesa el agua, pero en la cantidad de un "vaso". Por esta razón solemos pedir o decir: "un tarro de leche" (a nadie se le va a ocurrir que los tarros se hace de leche y no de lata), "una bolsa de cemento", "una cucharada de sal", "media taza de agua"; como vemos, en estos casos el significado de la preposición "de" es el de medida o cantidad.
Es tan cierto que la preposición adquiere un significado en el contexto que decir "vaso de agua" también podría interpretarse como "un vaso exclusivo para tomar agua", al igual que existe "vaso de jugo o vaso juguero", aunque no digamos "vaso aguatero".
Observe cómo la preposición "de" va adquiriendo diferentes significados en el contexto:
vaso de cristal (materia prima) vaso de cerveza (exclusividad) vaso de mi prima (pertenencia) vaso de juguete (función) vaso de Tailandia (lugar de procedencia) vaso de adorno (función)
Al decir "dame un vaso con agua", lo cual también es correcto, lo que estamos pidiendo es un vaso que contenga agua solo que no especificamos la cantidad, pues bastaría que contenga unas gotas "de" agua para decir que ya es "un vaso con agua". Por esta razón todo "vaso de agua" siempre será "un vaso con agua", pero no al revés.
Lo curioso es que cuando se les pregunta a "los correctores" que no aceptan -por su ingenuo desconocimiento- la expresión "vaso de agua", éstos dicen que es incorrecto porque el profesor de lenguaje así les había enseñado. Entonces, ya sabemos de dónde viene el problema y ahora nos toca hacer la aclaración.
el emisor y el receptor se expresan en los términos que crean conveniente y logran entenderse a la perfección, entonces ya nada tenemos que hacer.
Gracias por leer
Manuel Urbina prolector@hotmail.com
EL VASO ES DE AGUA
Todas las personas que hablan bien, desde Cervantes hasta Octavio Paz, piden un vaso de agua porque así se dice en español, así lo hemos dicho siempre durante siglos, es lo correcto desde España hasta Chile y porque la moda clase media del vaso con agua la comparten únicamente quienes ignoran que la preposición de tiene en castellano tiene más de 20 significados y suponen, muy ufanos y esponjados, que de es lo que significa el material de lo que está hecho un objeto, por lo cual se permiten "corregir" a quienes piden un vaso de agua. Se dice vaso de agua
miércoles, 8 de julio de 2009
VALERA
Requisitos inscripción Desde el 15 hasta el 28 de julio de 2009
martes, 7 de julio de 2009
Jornada Limpieza: Liceo-comunidad Plata II Febrero 2009
El Liceo Bolivariano Antonio José Pacheco realizó un operativo ambiental
escrito por Mayra A. Linares E. /EC/DLA Trujillo
martes, 03 de marzo de 2009
El Liceo Bolivariano Antonio José Pacheco perteneciente a la Urbanización Plata 2 realizó una jornada ambientalista, donde limpiaron la plaza, sembraron plantas, entre otros.El Liceo Bolivariano "Antonio José Pacheco" perteneciente a la Urbanización Plata 2 realizó el día de ayer un operativo ambiental, en aras de contribuir a la preservación del medio ambiente; el cual tuvo lugar en la plaza de dicho sector, donde limpiaron, sembraron plantas y colocaron carteles preventivos para evitar la contaminación del medio ambiente.Fue una jornada que contó con la coordinación del director el Lic. Gílmer Rubio y la Jefe Seccional Msc. Belkis Olmos, y los docentes Alberto Godoy, Bertha Cañizales, Francisco Morales, entre otros, así como también del personal obrero y administrativo.ProyectoSe conoció por medio del director de la institución, Gílmer Rubio, el Proyecto de Desarrollo Endógeno que están llevando a cabo en el liceo, el cual tiene por nombre "Pachequistas Unidos por nuestro ambiente", en donde manifestó "son un conjunto de acciones y fuerzas ejecutadas por la comunidad-escuela de la localidad, utilizando el potencial de desarrollo de la misma, para satisfacer las necesidades del presente sin afectar las capacidades de las futuras generaciones, en la misma están participando los alumnos de 4to y 5to año del liceo, se realiza con ellos por ser ya el ciclo diversificado, deben dejar o incentivar a realizar trabajos por la comunidad".Este operativo ambiental es el comienzo de una serie de trabajos que estará llevando a cabo esta casa de estudios, para así incentivar a la comunidad, teniendo conciencia sobre el mantenimiento de nuestro ecosistema, el cual se ha visto muy afectado últimamente.Según Rubio, esta serie de Proyectos Endógenos son exigencias emanadas del Ministerio de Educación, que todos los liceos en su ciclo diversificado deben cumplir, para crear en los jóvenes responsabilidades y conservacionismo por el medio ambiente.Colocación de cartelesPor otra parte la actividad, aparte de la limpieza en las áreas verdes, también consistió en la colocación de letreros alusivos al cuidado del engramado y otros en alerta para que los ciudadanos que por allí transitan no boten ningún tipo de desperdicios en la zona; recordemos que es una plaza la cual sirve de esparcimiento para grandes y chicos, e incluso cuenta con bancas y pizarras donde los adolescentes pueden ir a estudiar.Contaron con la colaboración de funcionarios del Ministerio del Ambiente, quienes fueron los encargados de donar para el lugar las plantas ornamentales que iban a ser sembradas en determinadas áreas, el personal docente y administrativo les dan las gracias por la ayuda prestada.RepresentacionesLos alumnos de 4to y 5to año tuvieron a su cargo realizar con materiales de desechos sólidos algunos trajes representativos que transmitieran a los presentes el cuidado por el medio ambiente; se observó la alusión del racionamiento del preciado líquido como lo es "el agua", ya que es vida y debemos cuidarla, no desperdiciarla, por otro lado las plantas que son oxígeno y vida para algunos animales que se alimentan del fruto de ellas.Los trajes eran elaborados con plásticos tales como pitillos, vasos, bolsas, entre otros; también utilizaron cartón, latas y pinturas para darle la similitud de lo que deseaban representar.Proyectos para el medio ambienteMisión Árbol: Es una iniciativa del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela orientada a la participación protagónica de la comunidad en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo que se fundamente en la recuperación, conservación y uso sustentable de los bosques para el mejoramiento de su calidad de vida.DocentesGílmer Rubio, director: "Estas jornadas ambientalistas las estamos realizando con el fin de crear en los alumnos una serie de responsabilidades y derechos para que ayuden a la preservación del medio ambiente, continuaremos con más actividades en los próximos días en nuestro proyecto de desarrollo endógeno".Belkis Olmos, jefe de seccional: "Los proyectos endógenos son metodologías participativas, con actitudes críticas y de responsabilidad que se le crean a los jóvenes, para contribuir así a su formación integral y hacer de ellos unos buenos ciudadanos".AlumnosOmar Vera: "Estas jornadas me parecen excelentes, el liceo debe de continuar planificando trabajos de esta índole, en mi caso me tocó clasificar los desechos entre plástico, cartón, metal, esto con el fin de enseñarnos a reciclar los objetos que pudiesen ser renovables".Yonersi Delgado: "Estos operativos son muy provechosos tanto para nosotros como para la comunidad de este sector, porque esta área estaba muy abandonada y por acá viven muchos niños que los puede llevar a recrearse y pasar un rato por las tardes".Fraidy Torres: "Esta actividad nos ayuda a crear conciencia en las demás personas, tanto los que habitan aquí como los que transitan, con lo que estamos dejando entre avisos y la siembra de plantas, esperamos que la comunidad se sienta satisfecha".












